Birding. Aumenta exponencialmente el interés a raíz de la pandemia.
Algunas cifras del incremento del turismo ornitológico desde la cuarentena
Todos aquellos que se dedican al bioturismo y, en particular, al birding, han constatado un importante aumento de la asistencia en todo tipo de actividades vinculadas a la contemplación de aves en la naturaleza, particularmente la observación, fotografía y turismo científico.
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| El turismo científico, en este caso el anillamiento, continua al alza y durante la pandemia ha crecido con iniciativas como los Garden Constant Effort Site. |
En Europa se ha triplicado la participación en campañas de anillamiento, los hides para fotografía de aves y la solicitud de destinos tropicales para la segunda mitad de 2021.
Hay centenares de muestras que así lo constatan. Por citar algunas, en USA, en abril y mayo de 2019 Wildlife Trusts registró 20.000 visitas a sus páginas de cámaras web. En 2020, para el mismo período, el número de visitas fue de 430.000.
En el mismo país la plataforma eBird creció un 37% durante la cuarentena. Mientras la plataforma íNaturalist duplicaba la participación. La ciencia ciudadana nunca había tenido tanta base.
Pero el crecimiento es aún mayor en Australia y Europa. En abril de 2020, el número de participantes en el programa de fotografía Birds in Backyards de BirdLife Australia aumentó a 2242, un incremento de diez veces respecto de las 241 de abril de 2019.
Por su parte la entidad madre de la ornitología, la RSPB (Royal Society for the Protection of Birds) fundada en 1889, ha documentado un crecimiento del 69% en sus seguidores y lo que es más destacable, el 79% son nuevos usuarios. La Primera Birdfair en línea, la Mediterranean Birding Fest Round conseguía en julio de 2020 más de 3.000 asistentes conectados.
Todo ello en un año en que se publicaban estudios que indican que las aves aumentan la sensación de felicidad.
Los observadores de aves suelen viajar al extranjero para buscar diversidad, según John Lowry, director de mercadotecnia de la ABA. "Por lo general, entre más cerca se encuentren de la línea ecuatorial, más diversas son las especies, lo que hace que muchos países situados en esa zona de la Tierra —desde Ecuador hasta Kenia e Indonesia— sean atractivos para los entusiastas de las aves".
Sin duda como fruto de las circunstancias y la situación vivida las empresas y touroperadores de birding indican un auge inigualable en el interés por viajar a destinos tropicales, sobretodo a partir de la segunda mitad de año. Por ello algunas birdfairs, como la peruana Manu Birding Fest, ya presentan sus invitados internacionales mientras regresan a la dinámica presencial. Las cifras del Gobierno del Perú de hace pocos años ya se han visto desbordadas pero siguen sin haber respuestas institucionales efectivas al crecimiento que inevitable y afortunadamente llega. Solo los países africanos clásicos y en América Colombia y Costa Rica parecen preparadas para el maravilloso alud que se avecina.
Es por tanto este y ahora el momento de estructurar y fortalecer las propuestas de destinos de aviturismo, poniendo un interés particular en las ofertas de turismo científico, fotografía de fauna y ecohoteles que garanticen un extenso programa naturalista que no olvide la ciencia ciudadana.



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